Somna nació de un problema real. Somos dos socios que creemos que dormir bien no debería ser complicado.
Ese problema, que parecía menor, nos hizo empezar a investigar. Encontramos que millones de personas enfrentan lo mismo cada noche: una luz que los despierta del todo, o la oscuridad total.
Las soluciones que existían en Argentina no nos convencían. Las luces enchufables te limitan a donde hay un tomacorriente. Las recargables duran dos semanas y después hay que acordarse de cargarlas.
Somna es eso: una solución simple para un problema que nadie había resuelto bien. Una luz que se activa sola cuando la necesitás, que no te encandila y que no interrumpe tu descanso.